Orquesta Juvenil del Altiplano deleitó en concierto en Iglesia de Chiu Chiu

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Con un concierto navideño en la iglesia más antigua de Chile en Chiu Chiu, cerró su trabajo correspondiente al periodo 2018 la Orquesta Infanto Juvenil del Altiplano, que desde su fundación ha tenido el respaldo de Minera El Abra, filial de Freeport-McMoRan.

La presentación de los jóvenes músicos abarcó un repertorio que fue desde el Ave María, hasta composiciones criollas de Violeta Parra y Patricio Manns, las que fueron seguidas con atención por un público que reconoció el trabajo de una orquesta que nació hace quince años en Chiu Chiu.

“Es difícil explicar lo que acabamos de vivir en la iglesia de Chiu Chiu, con niños que nos dan un ejemplo de vida, constancia, disciplina y de cómo ellos se dedican a la música. Es un proyecto educativo que les entrega herramientas para desarrollarse, para darle un objetivo de vida y eso es súper importante porque tiene que ver con la sustentabilidad de la que hablamos todos los días”, manifestó Boris Medina, Gerente General de Minera El Abra.

La agrupación tuvo su génesis en Chiu Chiu, con un taller musical para promover la música en las comunidades andinas y quince años después cuenta con 25 integrantes en el área juvenil y 20 en el segmento infantil. Desde el inicio tuvo el apoyo de Minera El Abra y buscó ser un programa de desarrollo artístico, intelectual y social para los niños y niñas con descendencia originaria del Alto El Loa.

En este sentido, Paola Canto, directora del conjunto, explicó que la orquesta y “la música han ayudado a los jóvenes a crecer, no sólo en lo estrictamente musical, sino en lo personal, porque mejoran su autoestima y aprenden a plantearse día a día, desafíos nuevos”.

Durante el desarrollo del concierto se resaltó la figura del violinista Samuel Aguilera Cáceres, quien después de diez años deja la orquesta para estudiar en la universidad y continuar vinculado a la música con la orquesta regional de Valparaíso. “Nadie en mi familia es músico, pero me llamó la atención el violín, empecé a practicar, a estudiar más el instrumento y descubrí todo este mundo que a mí me fascina y es lo que trato de enseñar, que los niños canalicen todas sus energías a través del instrumento y que el instrumento grite por ellos”, aconsejó.

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