Goleador campeón con Cobreloa recordó su sorpresiva salida del club: «Siempre me pregunto lo mismo»

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Llegó en la temporada 1979 desde el poderoso Nacional de Uruguay a Cobreloa, recomendando por Andrés Prieto que lo vio jugar por Racing en el país oriental, para potenciar la ofensiva naranja.

Lo hizo al equipo donde también destacaron sus compatriotas Ladislao Mazurkievicz, Luis Garisto y Julio Correa. «No dudé en ningún momento ir. Pasé dos años hermosos en Calama, donde resulté campeón (1980) y vicecampeón (1979)», recuerda Nelson Pedetti, quien hoy con 66 años vive en Valencia (España) la pandemia del Covid-19. «Hace como 30 días que estamos encerrado en un departamento y estamos locos. Lo importante es respetar las medidas», reconoce a través del hilo telefónico en conversación con En La Línea Deportes.

El charrúa fue el máximo anotador en la temporada 1980 en el conjunto que dirigía Vicente Cantatore y que entregó al club y Calama el primer título nacional, pese a que recién llevaba 4 años en el profesionalismo. Hizo 12 goles con los Zorros del Desierto, sin contar los 5 que anotó por la Copa Polla Gol ese mismo año.

Aporto un gol al triunfo que le daría la primera corona a los naranjas.

Pese a sus méritos como artillero, comparte honores con el equipo de entonces. «Tuve el privilegio de tener buenos compañeros como el (Rubén) Nene Gómez, (Paulo) Veiga, (Óscar Roberto) Muñoz y el chueco (Víctor Merello), entre otros. Creo que hicimos como 40 goles entre todos», recuerda.

Primer título

«Cuando le ganamos a Iquique en el penúltimo partido, se decía que ya éramos campeones pues jugábamos el último partido en casa. Pero hablábamos con los muchachos y llamábamos a la calma pues todavía no habíamos ganado nada. Fue una semana con mucha ansiedad. Incluso cuando veníamos de Iquique nos estaban esperando en el cruce a Chuqui. Fue muy lindo todo eso», relata.

También aportó con una diana para el triunfo 3-0 sobre Lota Schwager, jugado ante casi 15 mil personas en las tribunas, que permitió dar al Benjamín del fútbol chileno la primera vuelta olímpica en el antiguo Estadio Municipal de la ciudad.

«Fue emocionante pues durante la semana la gente vibraba y estaba ansiosa como nosotros. Cuando terminó el partido miraba a la tribuna y la gente estaba local. Es algo inexplicable», reconoce el atacante que debutó por la Celeste ante Paraguay en 1976.

El otrora goleador naranja hoy pasa la pandemia del Coronavirus junto a su familia en España.

Deja Calama

Pese a ser el máximo anotador del equipo y levantar la copa en 1980, debió dejar Calama. «Esa pregunta siempre me la hago, pero ya está, el tiempo pasó. Pero la verdad es que siempre me pregunto eso mismo», confirma. «Hay que seguir para adelante no más, la vida continúa y no hay que mirar para atrás», añade resignado a estas alturas, aunque mantiene en su mente ese ingrato momento.

«No tenía idea. Cuando regresaba de vacaciones me dijeron que no seguía. La verdad que me sorprendió, pero pasado y pisado. Lo lindo de todo esto es que me quedó un gran recuerdo de Calama y su gente. Después tuve la suerte de ir a Cobresal, Antofagasta e Iquique, entonces estuve 7 u 8 años en Chile que disfruté mucho. Y como siempre digo, Chile es mi segunda patria», cerró quien dejó su lugar a su compatriota Jorge Luis Siviero.

Por: @hmarambi

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