El amor y cariño que voluntarias entregan a perros maltratados en Calama

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El maltrato animal es una realidad y la lucha por sobrevivir de los perros callejeros es cada vez más difícil, sobre todo ahora con la pandemia del COVID-19 y con el invierno a punto de llegar.

Son varias las fundaciones que se conocen en Calama que ayudan a los canes en situación vulnerable. Entre ellas se encuentra Adopta un callejero Calama cuya labor es «rescatar, sanar, rehabilitar y dar en adopción a los perros que cuidan», comenta Jacqueline Avendaño, una de las tres voluntarias que dedica su tiempo y amor a estos caninos.

“Nosotras nos dedicamos a rescates extremos de animales que, por diferentes motivos, se encuentran en situaciones críticas. Es doloroso verlos sufrir de esa manera y ver la maldad de algunas personas. Acudimos a rescates de atropellos, huesos rotos, ataques de jaurías, fracturas de cadera, maltrato humano, quemaduras, inmovilizados, entre otros», relata.

«Una vez que nos llaman, llevamos frazadas y bozal. Nos cubrimos con guantes en caso de que el perrito muerda, porque ellos saben que uno los está ayudando, pero es tanto el dolor y sufrimiento que su única reacción es morder, es complejo el traslado al auto y luego a la veterinaria”, agrega.

Referente a lo anterior, la rescatista comenta que “a nosotros la veterinaria nos cobra igual que a un particular. Los llevamos al Alto El Loa porque es la más completa y porque ellos nos aceptan el crédito y nos facilitan un poco los tiempos de pago, los tratamientos y las urgencias son carísimas. También manejamos un stock de medicamentos, pero a veces se acaban y cuando se requieren con premura hay que comprarlos no más”.

Rescates

Uno de los rescates más crudos fue el del Lucas, un cachorro encontrado afuera de un almacén con signos de maltrato humano y atropello. «El perrito sentía tanto miedo por los humanos que nos costó mucho, sin embargo y pese a que está en rehabilitación, no tiene confianza en las personas”, comenta con tristeza Jacqueline.

Otro caso cruel es el de Cascada que fue encontrada apuñalada justo en el mismo lugar de su nombre. «A Perla la sacamos mientras paría en medio de una jauría de perros y sus cachorros están todos adoptados; Víctor estaba completamente ciego producto de las quemaduras del sol; Don Ramón vagaba en el centro con bronquitis y problemas en su oído, y a Morocha la dejaron aquí sus dueños porque tuvieron que regresar a Colombia”, agrega una de sus protectoras.

Financiamiento

La Fundación Adopta un Callejero Calama realiza una serie de actividades para poder financiarse. “Las rifas y eventos nos dan buenos resultados para poder mantenerlos, ya que pagamos esta casa que es su hogar, el alimento, los medicamentos y las cuenta veterinarias. Hemos llegado a tener poco más de 40 perritos y nos gusta que estén limpiecitos así que igual los tenemos con peluquería y bien lindos para cuando quieran adoptarlos”, indicó.

Agrega que “para el Día del Padre tendremos una actividad. Todo lo que tenemos es gracias al trabajo porque entendemos que la gente se aburre de que les pidan siempre, por eso Adopta un Callejero Calama trabaja en silencio y anónimamente”.

COVID-19 y adopción

Producto de la emergencia sanitaria que se vive a nivel mundial, esta fundación espera que no aumente el número de perros abandonados en las calles, sino que crezcan las adopciones responsables y con amor. “Ojalá todos entiendan que los perros no contagian el coronavirus para que no los abandonen. Nuestro proceso de adopción es mediante WhatsApp, en donde se envían fotos, videos y se hace una entrevista por el mismo medio. Todo lo adjuntamos a la ficha de adopción en donde está el contrato y la fotocopia del carnet. Es importante que le hagamos seguimiento a nuestros perritos para saber que se encuentran bien”, apunta Jacqueline.

“La separación con nuestros perros es difícil, pero somos felices al saber que llegarán a una casa que les brinden amor. Es inevitable crear lazos desde el rescate hasta que están sanitos y por eso mismo tenemos contacto con los adoptantes; no queremos que estén mal ni los maltraten. Que las personas sepan que los perros no sólo piden sino que también entregan un ejemplo como Lautaro, que a pesar de estar amputado de una pata trasera hace poco fue donador de sangre para ayudar en el tratamiento de un cachorro con leucemia”, afirmó orgullosa.

Finalmente, la rescatista manifestó que “los voluntarios son bienvenidos y toda la ayuda que nos quieran brindar será recibida con mucho amor. Nuestros perritos están esperando por ustedes, ya han sufrido demasiado y ahora necesitan hogares buenos”.

Las adopciones se pueden hacer en Adopta un Callejero por medio del WhatsApp +56973974067 o +56974359216. En tanto los aportes o donaciones se pueden hacer a la cuenta de Paola Sarria Alzamora, RUT 13.357.182-5, Cuenta corriente 02161630937 Banco Estado.

También en nombre de Adopta un Callejero Calama a la cuenta veterinaria Alto El Loa: Banco Santander – cuenta corriente 65219042 – Mario Balbi Gutierrez – 14.156.727-6.

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