COVID-19: consecuencias de tener una mala alimentación y ser sedentarios en cuarentena

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La nutricionista y docente en la Universidad de Antofagasta, María Peralta, comentó que llevar una vida sedentaria en esta cuarentena puede provocar trastornos de ansiedad y depresión.

Agregó que “si se mantiene un estilo de vida y hábitos alimentarios nocivos para nuestra salud, podría provocar el desarrollo de enfermedades crónicas, así como las personas que padecen enfermedades crónicas no transmisibles, (diabetes, enfermedades cardiovasculares, hipertensión, cáncer, entre otras) pueden desencadenar complicaciones propias de cada enfermedad, debido a que sus organismos se encuentran más susceptibles, aumentando el riesgo de contagio”.

Por otro lado, la profesional explicó lo perjudicial que es tener una mala alimentación en cuarentena. “Una persona con mal nutrición es más propensa a tener complicaciones en el COVID-19. Las personas obesas presentan mayor dificultad para respirar lo que aumenta el funcionamiento de músculos y órganos que participan en la función pulmonar produciendo un desgaste metabólico. Además, el incremento de las citocinas inflamatorias producto de la obesidad, contribuye a un mayor riesgo de morbilidad y mortalidad”.

En cuanto al encierro, el cual tiene como resultado que la ansiedad aumentara en las personas, la especialista recomendó que las personas deben proponerse o planificar actividades diarias, especialmente quienes padecen enfermedades cardiovasculares. «Ellas deben cuidar la salud psico-emocional manteniendo un buen manejo del estrés, realizando una rutina diaria de ejercicios de diferentes estilos (meditación, ejercicios aeróbicos, fuerza o estiramiento, equilibrio). Además estos contribuyen a estimular positivamente el sistema inmune, el estado de ánimo y mejoran la composición corporal”, explicó.

Alimentación variada y equilibrada

Con los pocos recursos económico que hoy las familias en Chile tienen a disposición, es difícil tener una alimentación variada y equilibrada. «La familia tiene que organizar sus recursos realizando una planificación idealmente mensual. Debe evitar caer en el pánico colectivo y comprar solo productos de primera prioridad. También se deben observar las fechas de vencimiento de los productos para organizar la despensa y así consumir los alimentos próximos a vencer», recomendó.

Otra forma de precaver pérdidas de alimentos es congelar las verduras y frutas previamente lavadas, sanitizadas, peladas y cortadas, ya que estos tipos de alimentos tienen un tiempo de duración limitado por lo tanto se descomponen rápidamente, versus los alimentos no perecibles. «Debemos evitar el consumo de alimentos ultra procesados, altos en ácidos grasos saturados y azúcares, cambiando ese gasto económico por alimentos que contengan fibra y que produzcan saciedad, como las legumbres”, añadió.

¿Qué alimentos ayudarían a subir las defensas?

Indicó que los alimentos que sean ricos en antioxidantes como vitamina A, C y E, ácidos grasos esenciales tipo omega-3, evitan la afección al sistema inmune y ayudan a proteger el epitelio alveolar manteniendo la función pulmonar, los cuales los podemos encontrar en kiwi, naranja, pimentón, brócoli, coliflor, aceites vegetales, semillas, pescados grasos, entre otros.

También las vitaminas del complejo B ayudan a un correcto funcionamiento del sistema digestivo en la absorción de nutrientes, mucosa gástrica y motilidad intestinal. Igualmente proporcionan salud al sistema nervioso propiciando una óptima transmisión nerviosa que evita trastornos de depresión, falta de memoria, concentración y déficit en función motriz. Estas se pueden encontrar en frutos secos, lácteos descremados y carnes magras.

Sobre los polifenoles también actúan sobre los radicales libres teniendo un  gran poder antioxidantes y protegen contra enfermedades cardiovasculares mejorando el perfil lipídico, los cuales se encuentran en té, cacao amargo sin azúcar, vino y frutos rojos.

Asimismo, uUno de los alimentos más completos es el huevo que proporciona selenio y zinc. Este protege el sistema inmune contra infecciones producidas por bacterias y virus. También proporciona vitamina D que ayuda a mantener el correcto funcionamiento de la glándula tiroides y preservar la masa ósea y muscular.

Finalmente es necesario consumir prebióticos, los cuales son microorganismos vivos (bacterias y levaduras) presente en alimentos fermentados naturales o agregados en los alimentos como es el caso del yogurt”.

Consejos básicos para la comunidad

Para finalizar, la nutricionista entregó como consejo realizar en el trabajo y hogar, 10 minutos de pausas activas, hacer ejercicios guiados de forma online y levantarse todos los días, ya que estas acciones mencionadas propician una buena salud física y mental. «A su vez mantener un consumo adecuado de porciones de alimentos por tiempo de comida (desayuno, colación, almuerzo, once y cena) considerando que al disminuir la actividad física en el hogar, hay un menor gasto energético, por lo tanto se debe controlar el consumo de alimentos para evitar la incidencia de enfermedades crónicas no transmisibles”, cerró.

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